viernes, 20 de enero de 2017

¡Empieza la campaña! - El Mausoleo - Informe de Batalla

¡Buenos días Frostgravers!
Como os prometí, aquí os dejo un pequeño informe de la primera partida que jugamos.

Bandas
 En este primer contacto con Frostgrave, participamos cuatro personas, tres jugadores y un máster, papel que yo desempeñé. Aunque, ya tenía creadas tres bandas (que pronto os dejaré por aquí), los jugadores prefirieron crearse una desde cero. Parece que la senda de magia estrella es la necromancia, ya que, dos de los jugadores la eligieron y un tercero la de brujería. Para no alargar la entrada, os hablaré de ellas mas adelante en otros posts. Aquí abajo os dejo imágenes y la clase de  cada mini de derecha a izquierda. Faltaría un zombi en cada banda de necromantes, ya que, los dos eligieron el hechizo alzar zombi.

Anung Un Rama, el Brujo
Este jugador es el único que se tomó en serio lo del trasfondo, pronto lo postearé por aquí.
 Hombre de armas, Bárbaro, Aprendiz, Hechicero, Leopardo de las Nieves (Compañero animal), Explorador, Ladrón
Cipriano alma corrupta, el Necromante"(-.-)
Lo que os decía del trasfondo...
3 Matones, Aprendiz, Hechicero, Oso (Compañero animal), 3 Hombres de Armas
 Necromante Hechicera
Aunque todavía no tiene nombre, el hechicero de la segunda banda es la única de genero no masculino, así que nos referiremos a ella en femenino para distinguirlo de Cipriano.
Arquero, Rastreador, Matón, Bárbaro, Aprendiz, 2 Ladrones, Perro de Guerra
Escenario
 El escenario elegido fue el de "El Mausoleo", casi sin  ninguna variación en las reglas. Como veis en la imagen de al lado, usé una capilla de Games Workshop como elemento principal de escenografía. Este sería el punto del que saldrían los esqueletos y donde en cada una de las cuatro esquinas coloqué un marcador de tesoros. También situé una valla y un muro pegados al edificio para obstaculizar la obtención de los tesoros.

 Alrededor, puse bastantes elementos más, como muros, rocas, arboles y las bases de baldosas, que se consideraron terreno difícil. Como pieza diferente, dispuse dos columnas (que ya os enseñé en un artículo anterior), una apoyada en otra. En la cima, coloqué un tesoro extra, para que probaran las reglas de escalar y se dieran cuenta de que todos los elementos eran escalables. Luego les dejé añadir un tesoro y un esqueleto extra a cada uno, siguiendo las normas de colocación de tesoros. Así, con 8 tesoros, me aseguraba de que cada uno tuvieran abundantes posibilidades de al menos conseguir alguno. También cabe decir que el campo de batalla no estaba limitado al tapete verde que veis ahí, sino que terminaba unos centímetros mas atrás.

¿Eso era así?
 Antes de empezar con el informe, tendría que aclarar que jugamos dos reglas de diferente manera. Primero, contamos todos los movimientos y medidas en centímetros en vez de en pulgadas, ya que, la mesa que utilizamos no era lo suficientemente ancha; esto es, no es que hiciéramos la conversión de pulgadas a centímetros, sino que, contamos 1 pulgada como 1 centímetro. Esto hizo que excepto los primeros turnos, casi todas las miniaturas se activaran en la fase de soldados, pero de alguna manera estaba compensado porque afectaba a todos los jugadores por igual.

 Otra cuestión a subrayar es que no jugamos correctamente los combates, debido a que, aplicamos mal la armadura en la resolución de daño. Me explico: Si en una tirada de combate, por ejemplo, salían un 17 y 15 (añadiendo todos los modificadores), en vez de comparar el resultado de combate del ganador frente a la armadura del perdedor para saber el daño producido, comparábamos la diferencia entre las dos tiradas contra la armadura. Esto es, en el ejemplo enfrentaríamos un 2 vs. 10 de armadura (la mas habitual). Como os imaginareis, jugando el combate así, era muy difícil, casi imposible, hacer daño, lo cual hizo de la partida algo muy light. Me dí cuenta de esto a la mitad de partida, cuando veía que los combates eran un vaivén de empujones, pero decidí no decir nada hasta el final de la partida, para no liar mas a los noveles jugadores.  Abajo el despliegue del escenario antes de empezar; ya os comento que algunas fotos no son muy buenas, pero, sirven para ilustrar la evolución de la partida. Sabiendo esto podemos empezar con el informe, ¡Vamos allá!
El despliegue
 A la hora de colocar los tesoros, los jugadores los colocaron lo mas cerca posible de ellos y los esqueletos lo mas lejos. Abajo veis el despliegue de Cipriano alma corrupta, con la banda dividida en dos grupos, como lo hicieron todos. Parece que el tesoro está muy cerca, pero en centímetros la distancia es bastante larga.
 El despliegue de la Necromante fue bastante parecido al de Cipriano, planteado para alcanzar los tesoros cuanto antes. Al ser tres jugadores en una mesa de cuatro lados, dos de los jugadores (los necromantes) tenían un flanco libre de enemigos, siendo Anung, el Brujo, el único sitiado por ambos.
 Anung tomó la iniciativa, moviendo primeramente sus unidades ligeras (movimiento 7/8), Leopardo de las Nieves, Explorador y el Ladrón, intentando así tomar posiciones mas ventajosas. Por su flanco izquierdo intentaría entrar con el aprendiz, en la zona de la hechicera, junto con un hombre de armas y un bárbaro, pero se encontró con un esqueleto colocado en el despliegue.
 Cripiano se adelantó directamente hacia el mausoleo capilla, para llegar antes a los tesoros y huir rápidamente.
 Los escasos esqueletos que controlaba el máster en esta zona del campo, se lanzaron a por  el aprendiz de Cipriano y sus secuaces, obstaculizando la recogida de tesoros.
 Mientras tanto el leopardo de Anung (en adelante bestia) se posicionó tras los arboles intentando cazar a algún soldado desprevenido de Cipriano.
 En este momento me dí cuenta en que algo no marchaba bien, ya que, casi ninguna miniatura hería a sus objetivos. Enseguida caí en la cuenta del error que cometí explicando el sistema de combate, así que improvisé cambiando el ratio de spawn que marcaba el escenario de 1 esqueleto a 1D6. Esta decisión se debió a que ya se habían resuelto algunos combates y no quería sembrar mas dudas en la compresión de las reglas. Con lo que no contaba era con que para el primer turno saliera un resultado de 5. Los resultados seguirían siendo altos durante toda la partida, entre 4 y 5.
 La hechicera de repente se encontró con un muro de esqueletos ante ella, contra la que tendría que enfrentarse para llegar a los tesoros.
 El brujo tenía la capilla ligeramente mas lejos que las demás bandas (cuestión que intentaré corregir en la próxima partida), así que su objetivo principal se convirtió en el tesoro en la cima de las columnas.
 El aprendiz marchó hacia la izquierda, mientras que el brujo se adentró entre el árbol y la columna inclinada
 Aunque las distancias no estaban a favor del brujo, parece que los vientos de magia si, ya que, tuvo muchos éxitos al lanzar maldiciones a los personajes enemigos e incluso en el hechizo embarrar en momentos en los que sus enemigos habían recolectado tesoros. Así maldijo al aprendiz de Cipriano (Maldición: -1 de combate, disparo y voluntad) y colocó un marcador de embarramiento (el cubito que veis en la parte izquierda) a sus pies, dificultando su lucha contra los esqueletos y la recogida del tesoro.
 Al cabo de dos turnos el ladrón logró llegar a la cumbre de la columna sin mayor dificultad, pudiendo recolectar  el tesoro al siguiente turno.
 Como veis arriba, al fondo y aquí abajo en un primer plano, Anung, el Brujo, decidió dejar al hombre de armas luchando contra el esqueleto colocado en el despliegue, avanzando con las demás miniaturas al combate.
 Esto si que podría definirse como "la suerte del principiante", ya que la necromante logró lanzar con éxito el hechizo Grieta Planar con un 17, afectando a todos los esqueletos con la fortuna de que ninguno logró superar la tirada de voluntad para resistir el hechizo, barriendo así 5 de ellos en un solo turno.
 Con esto, quedó la vía libre hacia los tesoros para el matón, el zombie (Alzar Zombi) y el rastreador en la fase de soldados.
 La alegría acabaría pronto, ya que, llegó el aprendiz de brujo en una cama voladora... digo... acompañado del bárbaro para exigir su parte del botín.
 Aunque el bárbaro de la necromante logró capturar antes el tesoro, llegando a tiempo para proteger a su líder.
 En su flanco izquierdo, el aprendiz de la necromante avanzó con un arquero y dos ladrones hacia un tesoro que parecía que nadie le prestaba atención. Excepto Cipriano, que acudió veloz y lanzó un hechizo de Granada, que aunque fue potenciado, restando bastante vida, no causó ningún daño por el tema que os comenté de la armadura).
 En la retaguardia, se levantan mas esqueletos que pronto traban combate. Momento en el que el rastreador aprovecha para recoger un tesoro y poner rumbo al borde, atravesando las múltiples refriegas que tenía a ambos lados.
 
 El bárbaro decidió correr hacia el borde de la mesa, para asegurarse al menos un tesoro, viendo la ofensiva del brujo y los esqueletos recién levantados.
 La hechicera acorralada y afectada por una maldición que lanzó con éxito el aprendiz, se coloca en posición defensiva. Un esqueleto recién creado decide unirse al linchamiento de la hechicera (lanzamos un dado para saber a quien atacaba, ya que, la distancia era parecida). 
  Anung, penetró en el flanco izquierdo de Cipriano trabando combate junto con su leopardo contra uno de sus matones, apoyado por el explorador. Mientras tanto, el aprendiz de necromante sigue atascado en el barro.
 Al final del turno otros cuatro esqueletos se levantaron en el lado derecho de la capilla, trabando combate contra los soldados de Cipriano. El matón que veis con la pistola aprovecha el muro defensivo de sus compañeros, para recoger un tesoro.
 El excelente modificador de +4 al combate del Oso pronto despejaría la zona de esqueletos. Mientras que, el explorador del brujo se lanza cuerpo a cuerpo a por el esqueleto que empezó a perseguir al ladrón que bajaba de la torre.
 Aquí tenéis un plano mas cercano de los soldados de Cipriano, Zombi (sin brazos), Matón, Oso y Hombre de armas. El esqueleto con lanza estaba bajo el control del máster y se lanzó al combate.
 Uno de los últimos esqueletos alzados atravesó el pequeño muro, trabando combate contra el rastreador que portaba el tesoro.
 Aunque Anung, logró maldecir al aprendiz de Cipriano, la bestia cayó en combate frente al matón y el Hombre de armas.
 Detrás de la capilla, la necromante, también consiguió despejar la nueva oleada de esqueletos, momento en el que el matón de la izquierda aprovecha para recolectar un tesoro. Los tesoros los pusimos volteados para saber que estaban en posesión de alguna mini.
 El aprendiz de Anung, intentando evitar que el bárbaro saliera de la mesa, lanza con éxito embarrar frenando la huida.
 Cipriano decide pasar a la acción y se lanza a por el tesoro, al igual que los ladrones de la necromante.
 En un borde de la mesa, estos dos estuvieron durante toda la partida trabándose y destrabándose, hasta que ya dimos por finalizada la partida, porque se nos echaba la noche encima.
Resolución y fin de la partida
 En todo lo narrado jugamos 4 o 5 turnos, pero nos llevó toda la tarde y parte de la noche, teniendo que parar para cenar. Finalmente, ninguna miniatura llegó a salvar tesoros, pero entre todos decidimos que los que portaran alguno se lo quedaran, excepto en los que no estaba clara la posesión. Que fueron tres, una de la parte frontal derecha de la capilla que nadie recogió, el del rastreador de la hechicera, que se trabó con un esqueleto y para terminar el tesoro del túmulo por el que se peleaban Cipriano y los ladrones. Hay que decir que el primer turno fue tedioso y lento, durando 1 hora de reloj para finalizarlo, pero en cambio, el último turno no duró apenas 15 minutos. Esto fue debido al desconocimiento de las reglas y en próximas partidas yo creo será todo mas fluido.

 Así que intentaré meter mas elementos y aplicando reglas mas avanzadas según los jugadores cojan soltura. El siguiente escenario será el de el Museo del reglamento principal, con ligeros cambios. A la derecha veis una foto del personaje NPC que introduciré, os podéis hacer una idea. De esta partida tengo que decir, que no me han gustado los esqueletos. Solo tienen un punto de vida y me parece que son bastante fáciles de matar. Por eso me gustaría meter alguna otra criatura, algo mas difícil que los esqueletos pero que no sea muy fuerte. ¿Que me recomendáis? También e estado editando una tabla de encuentros aleatorios basándome en las minis que dispongo, dándole mas  espontaneidad a las partidas. 
 Por último, decir que a los jugadores les ha gustado el juego, al igual que a mí dirigirlo. La diversión estuvo asegurada durante la partida y yo creo que, creciendo según se juntaban todas las bandas, pero lo que os digo, en la siguiente espero llevar el juego con mas fluidez y ya con las reglas interiorizadas por todos. Como nadie se decantó por la senda del encantador ni por los constructos, he decidido dejar de lado la mini-campaña de Sellsword, para empezar cuanto antes la campaña de "El deshielo del Lord Liche", de la que tendré que hacerme con una copia. Pero antes, jugaremos dos escenarios mas, la del Museo y otro que estoy preparando, en el que se introducirán elementos del trasfondo de las bandas. También quizás añadamos los capitanes, pero dependerá de lo que quieran los jugadores. 
 Para terminar, decir que estoy trabajando en un mapa en el que colocaré todos los escenarios y por votación los jugadores podrán elegir cual jugar, desbloqueando escenarios mas difíciles según vayan terminándolos. Igualmente, quiero introducir un sistema de facciones, para darle un poco de diversión al máster. En resumidas cuentas, serán como unas hojas de control de bandas, pero con ligeros cambios. Las bandas se podrán alinear con las facciones, según vayan apareciendo en los escenarios, pedir ayuda, contratarlos como mercenarios, atacar sus bases... Estas facciones tendrán sus propias motivaciones para viajar a Festald y también sus propias tablas de aparición en los escenarios. Así intentaré darle un trasfondo a la campaña y creo que puede quedar muy curiosa. Pero bueno, ya os iré comentando :)
Cualquier sugerencia es bienvenida, ¡un saludo y nos leemos!

3 comentarios:

  1. La verdad es que es una púa lo del combate, al ver la escenografía la principio pensé que habría sido una carnicería, las armas a disparo en terreno abierto son canela en rama, pero si aplicasteis mal la regla es normal tanta "supervivencia". De hecho es posible que le de otra oportunidad al juego gracias a eso, por que a mí me pareció terriblemente letal, no por que esto sea algo malo en sí, sino que un tipo de 80 monedas te puede desaparecer por culpa de un Imp de mie**a.

    Mi consejo para futuras partidas es que lo hagais en tapetes más grandes y con mucha más escenografía, si no como te digo será un autentica carnicería con las armas a disparo. Y si el juego de verdad os mola te deseo mucho ánimo con la campaña. A la espera quedo de ver como evoluciona.

    Un saludo.

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    Respuestas
    1. Se ve que los Imps te han dejado marca eeeh ;)
      Si la verdad es que si juegas así es muy dificil hacer daño, como mucho haces dos o tres puntos y lo que digo al final son todo empujones.
      El problema sigue siendo la diferenci entre tiradas bajas y altas, con un 20 y una tirada baja del enemigo te lo cargas. Aparte de lo que comentamos en un anterios post, se me ocurre jugar con un D12 o un D10+D6, también doblar la vida de todas las minis. Pero es lo que estuve hablando con uno de los jugadores, al final si te pegan un flechazo es normal que te quedes moribundo.
      Y si intentaré meter mas escenografía que quite mas linea de visión para evitar a los francotiradores.
      ¡Gracias por los animos! :)

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